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¡No mamita!


 

¡Cada mañana barrer sus hojitas,

que cubren el césped, que tanto ella cuida…!

Lo trencé en árbol, cuando eran varitas…

Yo solo quería una linda sombrita.

Hoy reniega de su permiso,

¡Barre a diario, todo ese piso!

¡No lo cortes!, le ruego insistente,

pero ella llamará a su asistente.

¡Corte estas ramas!, ¡corte estas otras!

¡Este árbol maldito, llena todo de hojas!

¡No mamita!, ¡No lo podes!, ¡él no tiene la culpa!;

Solo entrega sus flores, creyendo llenarte de gozo,

Mas no sabe cuál destrozo, en tu jardín él perpetra.

¡Quítenlo! ¡Sáquenlo! ¡Esto ya me exaspera!

Madre querida, no tengo consuelo,

Este árbol es inocente,

Debo protegerlo urgente, 

Y perdóneme este desaire,

pero este árbol tiene en sus ramas,

Un hermoso clavel del Aire.


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