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¿Lobo estás?






Y ella... 
de a poco construía una pared, 
encerrando..., cercando..., 
tapiando todas esas situaciones molestas, 
que le hacían doler. 
Y se fabricaba un presente distinto..., 
pero poco a poco el rostro del lobo giraba, 
mirándola fijamente, 
y ella volvía a encontrarse 
frente a esos colmillos filosos, 
que no la dejarían entrar... 
ni salir.

Samantha Bridge

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