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“Flaca Andy”, el “Pollo” y “Tito”

 


Hace mucho tiempo que no vuelvo a esta ciudad.

Las ansias me carcomen mientras viajo en el bus que me acerca a nuestro punto de reunión. Y las ganas de encontrarme con todos aquellos, que añoré durante mi larga ausencia, ¡son inexplicables! Me siento desbordada de tantas emociones. Aun no llego, pero me imagino verlos.

La “flaca” Andy, siempre tan alegre, saltando y hablando a los gritos. Seguro, al verme, me tomará de la mano y correremos hacia esos bancos de plaza. Donde nos poníamos a fumar, antes de encontrarnos con los chicos.

Porque sí; y sin necesidad de que suceda algo, o nos espere alguien en la otra punta, nosotras siempre corríamos de la mano levantando con a punta de los mocasines, las piedritas de canto rodado que rodeaban la estatua de santa rosa. Desde el colegio primario, hasta terminar la secundaria, con la flaca Andy, siempre fuimos inseparables.

Quizá esté “Tito” … Siempre fachero, con el pullover en la cintura, y la corbata floja. Con una sonrisa de lado, esperando impactar a alguna de las nuevas, con sus ojos claros. Me acuerdo que, con él, íbamos al bar de Juan. A donde nos tomábamos un helado de esos gigantes, que tenían de todo, y nos servía en copas de cristal de roca, y a nosotros nos parecía mágico.

El “pollo” no creo que esté. Él siempre decía - “me voy a ir de mochilero. En cualquier momento, cuando se canse de todos, cuando pueda elegir sin que nadie me diga que hacer…”- Aunque quizá esté por aquí…

Apenas estoy llegando… ¡Que sorpresa se van a llevar al verme! ¡Cuántas alegrías y emociones!

    Puedo divisar el parque… Parece un poco solitario, quizá porque es temprano. Claro, creo que los parques abren después de las diez… Ahora, en cuanto me baje, seguro están en la esquina. Tal y como quedamos. Misma hora, mismo lugar, treinta años después. ¡Qué alegría! ¡Volver a juntarnos!

 

    …Por culpa de alguna normativa del gobierno, cambiaron de lugar la parada del bus…

-   Qué raro, justo que pensaba bajarme en la puerta y sorprenderlos. Aunque, quizá sea porque los fines de semana, hay aglomeraciones en las paradas, para subir o bajar del bondi… No se… Igual es raro, muy apagado todo. Me voy a poner los lentes así veo mejor, y no paso vergüenza.

 

-   …Hace media hora que estoy caminando por esta larga vereda, y aun no encuentro la entrada… ¿Qué pasó? ¿la cambiaron de lugar? Debería estar sobre Libertador… ¡Ufaaa!, ya casi estoy llegando a la estación retiro, si sigo caminando voy a volver por donde vine jajaja -   

 

-   Aquí hay un paredón vencido, tiene unas chapas que tapan algún ingreso furtivo… ¿se darán cuenta si entro por acá? Yo me mand…

 

-   ¿Qué paso? No entiendo… todo parece destruido, detenido en el tiempo… -

Como loca comencé a correr por todo el playón. Mis ojos no daban crédito a lo que veía. Corrí hasta los autitos chocadores… Ahí estaban… pero destruidos, oxidados. Amontonados como un montón de hierros retorcidos…

-   ¿Qué fue lo que paso? Traté de encontrar algo de lo que recordaba… pensé maravillarme, pero esto es todo lo contrario. Creo que voy a llorar.

-   Me voy a buscar el Samba… ese me encantaba… corriendo hasta allí, pude ver la gigantesca montaña rusa, con doble vuelta en un rulo enorme… ¡en la que nosotros levantábamos las manos y gritábamos como locos! …no puede ser… ¡está llena de yuyos! ¡con pastos re altos alrededor! ¿Qué pasó? ¿No hay nadie que pueda responderme?

Increíblemente la fiesta que pensaba disfrutar, ya no será. El encuentro con los amigos de la secundaria, será imposible, ya que no tengo el número de ninguno… ¿Cómo saber donde están la “Flaca Andy”, el “Pollo” y “Tito”…? ¡que me hiciste Italpark!

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